Se me hace casi imposible no vivir en recuerdos, en todo lo que pasamos juntas.
Me aferré demasiado a ti, y a lo que vivimos, que ahora solo vivo en eso: pasado.
Me aferré demasiado a ti, y a lo que vivimos, que ahora solo vivo en eso: pasado.
Extraño esas caminatas sostenidas de las manos, pisando hojas, tomando fotografías y riendo que solíamos compartir.
Salir afuera a tomar café, jugando con tu perra, y tu tortuga .
Salir afuera a tomar café, jugando con tu perra, y tu tortuga .
Abrazarnos acostadas en el pasto o en la cama a escuchar música.
Pasar noches en vela haciendo lo que nadie imaginaría.
Pasar noches en vela haciendo lo que nadie imaginaría.
Eramos dos adolescentes que comprendíamos bastante la realidad; pudimos enfrentarnos a muchas cosas solo nosotras dos. Las superamos y seguimos adelante con la frente en alto, sin dar importancia a lo que otro dijera.
¿Sabes cuántas anormalidades hicimos? yo ya perdí la cuenta.
Pero cada recuerdo esta tatuado en mi, cada risa, cada lágrima, cada caída, son parte de mi ser como un lunar que tendré toda la vida en el mismo sitio.
¿Por qué esa separación tan brusca? ¿A caso no extrañas lo que pasamos? ¿Cómo quieres que te diga lo hermosa que eres cada mañana, si no te veo desde hace tanto? ¿Cómo puedo saber que es de ti y de tu vida si no tengo ninguna manera de contactarme contigo?
Ya no importan ninguna de estas preguntas, porque ya nada tiene arreglo, y aunque quisiéramos nada sería lo mismo...
Pero tienes que saber, que sigo queriéndote como cada día lo hice, sigo pensándote como antes de haberte conocido, y sigo esperándote como siempre será.
No hay comentarios:
Publicar un comentario