El encierro duele, me asfixio.
Maldita caja de madera, siento que cae y cae.
Jodida gravedad. El miedo de estrellarme contra el suelo me domina, es estresante no poder parar esta
pesadilla, parece que no tiene fin.
Se está volviendo costumbre, que algo que no existe, que es producto de m
i imaginación me hable, y sea solo para decirme todos mis defectos, para decirme que hacer.
Es molesto querer tanto a alguien a quien nunca le vi la cara, y nunca se la veré.
Da miedo, no poder parar esos gritos interminables; desespera no poder callar a esa persona que inventaste para no sentirte sola.
Es patético creer que le importas, y creer que lo quieres.

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